De la pantalla al sendero: cómo desconectamos para volver a conectar en Escuela Rastros

Vivimos hiperconectados… pero cada vez más desconectados de lo que realmente importa.
Entre notificaciones, pantallas y algoritmos, hemos olvidado cómo se siente reír sin filtros, jugar sin motivo y aprender sin miedo a equivocarse.
Por eso, en Escuela Rastros, decidimos cambiar las reglas del juego: salir de las aulas, apagar los móviles y volver a lo esencial.

Aquí, el aprendizaje no se descarga, se vive. Y eso, precisamente, es lo que convierte nuestra formación de monitores de ocio y tiempo libre en una experiencia única en Madrid.

Un aula sin paredes, una escuela con alma

En Escuela Rastros no creemos en los pupitres, creemos en los caminos. En lugar de luces fluorescentes, tenemos el sol. En lugar de PowerPoints, tenemos el sonido del viento y las risas del grupo.

Formarte como monitor aquí no es solo obtener un título; es descubrir quién eres cuando no hay un guion.
Te enseñamos a liderar, a crear dinámicas de grupo, a conectar con la gente desde la empatía y la diversión, no desde la teoría, sino desde la experiencia real. Mientras otras escuelas te enseñan cómo organizar actividades, nosotros te llevamos a vivirlas.

Te subimos a la montaña, te empapamos bajo la lluvia, te hacemos improvisar una obra de teatro al aire libre y te damos las herramientas para que entiendas que el ocio y el tiempo libre no se enseñan… se sienten.

La experiencia Rastros: donde el juego se convierte en aprendizaje

Cada curso, cientos de jóvenes entre 18 y 30 años llegan a Rastros buscando algo más que un certificado. Buscan aventura, comunidad y propósito.
Y lo encuentran.

Porque cuando un grupo colabora para montar una tienda de campaña, se crea algo más que un refugio: se crea un vínculo. Cuando alguien vence la timidez para actuar frente a los demás, nace una confianza que no se olvida. Y cuando aprendes a guiar, motivar y cuidar a otros en plena naturaleza, entiendes el verdadero sentido de ser monitor de ocio y tiempo libre.

Esa es nuestra diferencia: no formamos instructores, formamos líderes humanos. Personas capaces de inspirar a otros a salir de su zona de confort, a reconectar con la vida real y a entender que cada juego, cada dinámica y cada risa es una forma de aprendizaje.

Por qué no somos otra escuela más

En un mundo lleno de cursos exprés y títulos digitales, Escuela Rastros es una experiencia presencial, viva y transformadora. Aquí no vienes solo a aprender, vienes a sentir, crear y dejar huella.

Nuestros formadores son profesionales del ocio, el teatro y la educación, pero sobre todo, son personas que creen en la magia de enseñar jugando.
Porque sabemos que lo que se vive con emoción, se recuerda para siempre. Y ese recuerdo es el que te convertirá en un monitor diferente, de los que inspiran, de los que contagian energía y dejan una marca en cada grupo.

Si sientes que la educación debería ser más libre. Si te apasiona trabajar con personas, crear momentos únicos y aprender desde la experiencia. Entonces Escuela Rastros te está esperando.

Ven a descubrir cómo formarte como monitor de ocio y tiempo libre puede ser la aventura que cambie tu manera de ver el mundo.

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